El refugio de las grandes fortunas: ¿qué se sabe de un megabúnker bajo los Alpes?

El proyecto aspira a convertirse en un referente del almacenamiento ultraseguro.

En el corazón de los Alpes suizos se está construyendo un complejo subterráneo destinado al almacenamiento de bienes de alto valor para clientes adinerados. El proyecto de la empresa Brunig Mega Safe prevé la creación de una red de cámaras protegidas en la montaña para albergar obras de arte, metales preciosos, coches de colección y otros activos, según reporta el medio suizo RTS, que tuvo acceso parcial a las instalaciones.

De acuerdo con lo difundido, el complejo se está levantando en la localidad suiza de Lungern, en el interior del macizo del Brunig, bajo la dirección de Thomas Gasser, presidente del consejo de administración de la compañía. Su objetivo es convertir esta infraestructura en un referente del almacenamiento ultraseguro. "Primero habrá que pasar por una esclusa. Habrá que bajarse del vehículo. Habrá diferentes controles, que obviamente no revelamos al público", explicó el empresario.

El plan contempla que, a partir del próximo año, una veintena de cavernas puedan ser utilizadas para guardar vinos de gran valor, coches de colección, metales preciosos y obras de arte. Las instalaciones estarán cubiertas por más de cien metros de roca, una protección que, según sus promotores, ofrecerá un nivel de seguridad equiparable al del Banco Nacional Suizo y suficiente para disuadir incluso a delincuentes especialmente preparados.

Desde el punto de vista de Gasser, la creciente inestabilidad internacional ha impulsado la demanda de este tipo de refugios patrimoniales. "Durante mucho tiempo, Dubái se consideraba segura. Hoy en día, esa seguridad se está poniendo en duda. La gente solo quiere poner una parte de su patrimonio a salvo", afirmó. En ese contexto, se indica que la empresa ofrecerá cada cavidad por un período de 99 años, con un precio de partida cercano al millón de francos (unos 1,15 millones de dólares).

Según el promotor, el modelo incluye una ventaja adicional para los compradores: la titularidad formal del espacio. "La ventaja es que el cliente es propietario. Dispone de su propio número de parcela en el registro de la propiedad e incluso puede hipotecarlo", explicó. Conforme a la información difundida, varios clientes ya han firmado acuerdos.

Por su parte, el medio recuerda que este tipo de almacenamiento en estructuras excavadas en la montaña no es nuevo en Suiza, donde diversos búnkeres militares ya han sido reconvertidos en cámaras acorazadas o centros de datos. Asimismo, se añade que el Ejército suizo estudia incluso reactivar algunos antiguos búnkeres para almacenar municiones o medicamentos.