Tras más de 30 años de búsqueda frente a las costas de Escocia, un grupo de buscadores de tesoros cree haber localizado los restos de un barco perdido del siglo XVII que transportaba un valioso cargamento real perteneciente al rey Carlos I de Inglaterra, informó este miércoles The Telegraph.
El navío, conocido como Blessing of Burntisland, naufragó en julio de 1633 durante una violenta tormenta en el estuario de Forth, mientras cruzaba entre Fife y Leith, en Edimburgo, como parte de la gira de coronación de Carlos I. Según los relatos de la época, el rey, a bordo del Dreadnought, vio como el barco desaparecía entre las olas con su cargamento, los cortesanos y la tripulación.
Solo dos de las 35 personas que iban a bordo lograron sobrevivir. Entre las riquezas perdidas se encontraban una vajilla de oro y plata de 280 piezas encargada por Enrique VIII, joyas, monedas y ropa, todo ello valorado hoy en unos 20 millones de libras, cerca de 27 millones de dólares.
Indicios muy claros
Casi cuatro siglos después, el grupo de voluntarios Burntisland Heritage anunció el posible hallazgo del pecio, enterrado bajo capas de limo en el estuario de Forth. La localización se logró gracias al uso de radar submarino y técnicas avanzadas de escaneo. Un equipo que inspeccionó físicamente la zona recuperó además una muestra de madera.
Según Burntisland Heritage, ese material "apunta claramente" a que los restos pertenecen al Blessing, aunque su coordinador, Ian Archibald, pidió prudencia. "Puede que hayamos encontrado el lugar de un naufragio histórico, pero aún no lo hemos identificado", advirtió. Para confirmar la identidad del barco aún serán necesarios nuevos análisis, incluida la datación por carbono.
¿Qué pasará con el tesoro?
El hallazgo ya fue comunicado al Receptor de Naufragios del Reino Unido y a la Agencia Marítima y de Guardacostas, responsables de supervisar los materiales recuperados y las cuestiones de salvamento. En cuanto al posible tesoro, su futuro dependerá de decisiones conjuntas entre la Corona británica, el Gobierno escocés y el grupo Burntisland Heritage. Si finalmente se recupera, podría ser expuesto en un museo que se proyecta crear en la zona.
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