Mientras medicamentos como Ozempic y Wegovy han revolucionado el tratamiento de la obesidad al reducir el apetito, científicos de la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.) investigan una estrategia diferente: hacer que el organismo gaste más energía.
Un estudio publicado este viernes en Science Advances identifica un compuesto conocido como TOFA, capaz de bloquear la producción de lípidos como el colesterol y los triglicéridos y, al mismo tiempo, activar genes relacionados con la quema de grasa y la producción de energía.
En experimentos con ratones obesos, el compuesto mejoró la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa, redujo los triglicéridos y mostró efectos positivos sobre características de la enfermedad del hígado graso. Además, los animales perdieron peso procedente de la grasa, sin registrar una pérdida significativa de masa muscular.
Los investigadores también probaron TOFA en combinación con medicamentos GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida. En los ratones, la combinación produjo aún más mejoras en el peso corporal, los niveles de glucosa, la insulina y los triglicéridos que con cada tratamiento por separado.
Los científicos destacan, no obstante, que se trata de resultados obtenidos en animales. El TOFA pertenece a una clase de compuestos que anteriormente enfrentó dificultades en su desarrollo, debido a que algunos inhibidores similares podían elevar los triglicéridos, por lo que aún serán necesarias más investigaciones antes de determinar su posible uso en humanos.