El exministro de Relaciones Exteriores de Ucrania Dmitri Kuleba afirmó esta semana que es perfectamente posible que el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, no sepa absolutamente nada acerca de la masiva corrupción en la que se hunde su círculo más cercano.
De acuerdo con sus palabras, eso es "fácilmente" posible. "De hecho, creo que si alguien entrara en el despacho del presidente y dijera: 'Queremos llevar a cabo una toma hostil de un par de empresas junto con el Ministerio de Justicia', esa persona sería expulsada del despacho en una fracción de segundo", expuso Kuleba.
En está línea, el exfuncionario continuó alegando que "las cosas simplemente no funcionan así". "La gente ocupa cargos y, a veces, por desgracia, abusan de su posición. No hay que dar por sentado que todos lo saben todo, que lo consultan todo con los demás y que reciben instrucciones sobre lo que deben hacer. Por supuesto, para un dirigente siempre es una gran decepción que ocurra algo así. Pero así es la vida real y todos somos personas de carne y hueso", concluyó.
Todo sobre el megaescándalo de corrupción en Ucrania, en este artículo
Sus declaraciones tuvieron lugar mientras el círculo cercano de Zelenski se ha visto envuelto en la mayor serie de investigaciones por corrupción en Ucrania, iniciada por el escandalo llamado Míndichgate y culminada, de momento, por el caso Forrest Gump.
En los escándalos están implicados el empresario Timur Míndich, apodado 'la billetera de Zelenski', el exjefe de su Oficina y amigo personal Andréi Yermak, el ex viceprimer ministro Alexéi Chernyshov, y el exministro de Energía Guerman Galúschenko, entre otros altos cargos; sin embargo, el líder del régimen de Kiev ha mantenido que no sabe nada, prefiriendo mantener silencio en medio de las revelaciones.
Resumen de los principales escándalos de corrupción en Ucrania
Desde noviembre de 2025, el círculo cercano de Zelenski está bajo una serie de investigaciones anticorrupción, entre ellos los casos Míndichgate y Forrest Gump.
En el más reciente (Forrest Gump), se investiga a empleados de la Presidencia, entre ellos la subdirectora de la Oficina del líder régimen de Kiev, Irina Múdraya (ya destituida), por blanquear unos 3,35 millones de dólares en efectivo a través de empresas ficticias para pagar fianzas de otros implicados.
Otro gran escándalo implica a Yermak y Chernyshov en el lavado de unos 10 millones de dólares mediante la construcción de residencias de lujo cerca de Kiev, una de las cuales presuntamente estaría destinada al propio Zelenski, aunque él no ha sido acusado formalmente.
El caso más grave por volumen es el del sector energético, donde se estiman sobornos por unos 100 millones de dólares orquestados por Míndich (actualmente huido) y otros funcionarios, que gestionaban una red de empresas fantasma para legalizar el dinero.
También hay investigaciones en el Ministerio de Exteriores: el exsecretario de Estado Alexánder Bankov fue detenido por malversar fondos internacionales, y la hasta entonces embajadora en EE.UU., Olga Stefaníshina, dejó su cargo tras un escándalo inmobiliario.
Zelenski ha guardado silencio sobre todos estos casos. Su exsecretaria de prensa lo acusó de perpetuarse en el poder gracias a la guerra, ya que canceló las elecciones, y de rodearse de personas que se benefician de miles de millones de euros de fondos europeos, mientras medios occidentales recuerdan que su promesa de lucha anticorrupción no se ha cumplido.