Un hombre fue detenido en Polonia acusado de acosar y amenazar de forma sistemática a trabajadores de restaurantes mediante pedidos falsos de comida con pago contra reembolso, según autoridades citadas por medios locales. Un juez ordenó dos meses de prisión preventiva y el sospechoso se expone a hasta ocho años de condena.
Los investigadores sostienen que uno de los encargos superó los 37.000 zlotys (unos 10.000 dólares) y que los mensajes incluían datos conocidos solo por las víctimas o su entorno. Entre las amenazas figuran el secuestro de un menor, el incendio de una notaría y la provocación de un accidente; en algunos pedidos se usaron nombres de políticos y figuras mediáticas como supuestos clientes.
Las entregas se solicitaban sobre todo en Szczecin, además de Wroclaw, Cracovia y Varsovia. Un dueño de una pizzería aseguró a la prensa que recibe encargos similares casi cada semana y que, si resultan sospechosos, prefiere rechazarlos.
