Médica que estudió la violencia juvenil muere asesinada en un supuesto complot orquestado por su hija

La discusión que desencadenó el complot se habría originado por una disputa doméstica sobre las tareas del hogar.

Tamela Dutcher, una doctora de 55 años con residencia en el condado estadounidense de Delaware, Ohio, fue asesinada de un disparo en el rostro dentro de su propia vivienda, en un ataque que, según la investigación, fue planeado por su hija de 18 años junto con su novio, reporta The New York Post.

Los hechos ocurrieron el 14 de agosto minutos después de la medianoche, cuando el novio, Christian Evans, de 20 años, y su compañero de piso, Dajameous Payne, de 21, irrumpieron en la casa y dispararon contra la mujer mientras esta se encontraba sentada en el sofá, de acuerdo con documentos judiciales. El esposo de la víctima, alertado por el sonido del disparo, acudió en auxilio de su mujer, momento en el que los agresores también abrieron fuego contra él, aunque sin acertar el tiro, antes de huir del lugar. Los servicios de emergencia trasladaron a Dutcher al hospital, donde fue declarada muerta.

Según la Policía, la discusión que desencadenó el complot se originó por una disputa doméstica porque la madre había ordenado a su hija, Bryanna Dutcher, que realizara algunas tareas del hogar.

Esa misma noche, Bryanna habría intercambiado mensajes con Evans informándole de la ubicación de sus padres dentro de la vivienda. "Ella está en el salón, él en el sótano", escribió presuntamente la joven.

Víctima estudió la violencia juvenil

Un detalle que ha llamado la atención es que Tamela Dutcher coescribió en 2002 un artículo titulado 'El adolescente violento y homicida. Corazones oscurecidos antes de tiempo', publicado en el International Journal of Adolescent Medicine and Health. En ese estudio, la doctora señalaba que "la gran mayoría de los jóvenes arrestados por homicidio son varones. Las pocas chicas que matan tienden a hacerlo contra miembros de su propia familia". El texto también abordaba datos sobre la sobrerrepresentación de jóvenes afroamericanos entre los arrestados por homicidio.

Tras el asesinato, Bryanna intentó desviar la investigación acusando a un amigo de su madre que le debía dinero, según la Policía. Los tres implicados fueron acusados de asesinato agravado, y la hija enfrenta además un cargo por obstrucción a la justicia. La defensa de Evans presentó recientemente una moción alegando que el acusado no está en condiciones de enfrentar un juicio y solicitó una evaluación psiquiátrica. Los tres permanecen detenidos en la cárcel del condado de Delaware a la espera del proceso judicial.