Japón va a reorganizar el Ministerio de Defensa y las Fuerzas de Autodefensa con el fin de "reforzar la política de seguridad en el entorno más complejo y adverso de la posguerra", escribió este lunes la primera ministra Sanae Takaichi en X.
En concreto, los cambios afectarán a la Fuerza Aérea de Autodefensa y a la Fuerza Aeroespacial de Autodefensa. Así, las entidades han reforzado sus capacidades de defensa en el ámbito espacial.
"El espacio es la base de las operaciones de las Fuerzas de Autodefensa y de la propia vida de los ciudadanos; si se obstaculiza su uso estable, podría producirse un impedimento en el cumplimiento de las misiones del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas de Autodefensa, o bien podrían verse perjudicadas las actividades económicas y sociales", subrayó Takaichi.
Asimismo, Tokio va a lanzar por primera vez un satélite de reconocimiento de la situación espacial, junto con el diseño del Grupo de Operaciones Espaciales, para finales de marzo del próximo año. Por otra parte, se prevé convertir las Fuerzas Aéreas de Autodefensa en las Fuerzas de Autodefensa Aeroespaciales.
Reforma de las fuerzas terrestres
En cuanto a las fuerzas terrestres, Japón planea aumentar el contingente militar en las islas del suroeste del país y Okinawa, al transformar la 15.ª Brigada en una división. La plantilla crecerá de 2.300 a 3.900 efectivos: se prevé establecer un nuevo regimiento de infantería y poner bajo su mando las unidades de seguridad.
Por último, se ampliará la administración pública: el número de viceministros aumentará de uno a dos en el Ministerio de Defensa y en las Fuerzas de Autodefensa. Según Takaichi, durante los viajes frecuentes al extranjero del ministro de Defensa, se designa a un representante interino. En situaciones de emergencia, debe desempeñar también las funciones del ministro además de las propias, "lo que puede suponer una sobrecarga de trabajo", señaló. Además, la iniciativa busca "reforzar aún más el sistema de apoyo político".
Las medidas se aplicarán en el marco de los tres documentos: 'Estrategia de Seguridad Nacional', 'Estrategia de Defensa Nacional' y 'Plan de Desarrollo de la Capacidad de Defensa', aunque estos podrían ser revisados.
Anteriormente, China y Rusia se pronunciaron sobre la militarización creciente de Japón. China criticó al Gobierno japonés por evitar una reflexión sincera sobre las lecciones de la Segunda Guerra Mundial y por difuminar su responsabilidad histórica, subrayando, que las acciones de Tokio "alarmaron aún más a los vecinos asiáticos y a la comunidad internacional respecto a lo que realmente está haciendo Japón". Mientras tanto, Moscú instó a Tokio a abandonar los intentos de "retocar las páginas inhumanas de su propia historia", al haber sido "uno de los principales agresores de la Segunda Guerra Mundial".


