El anómalo verano de 2026 costó a Alemania al menos 36.000 millones de euros (unos 39.200 millones de dólares), informa Tagesschau citando un estudio de activistas ambientales. Las altas temperaturas causaron este impacto, equivalente al 0,9 % del PIB nacional.
Se detalla que los daños económicos tras 25 días de calor extremo —que sufrió la mayor economía del bloque al igual que otros países europeos— incluyeron pérdidas por una menor productividad laboral, daños por incendios forestales y trabas a la navegación por la sequía del río Rin.
A esto se añaden las malas cosechas y el aumento del gasto sanitario. Además, se advierte de que los costos reales de esta catástrofe climática son aún mayores y difíciles de calcular en su totalidad.
