EE.UU. intentará "vender cualquier final de la guerra como una especie de victoria" contra Irán, pero, en realidad, "es probable que sea una derrota", ya que la República Islámica aún posee una peligrosa capacidad de respuesta frente a una guerra que consideran impuesta e injustificada, declaró el politólogo y profesor de la Universidad de Harvard, Stephen Walt, en el reciente episodio del programa de Tucker Carlson.
A diferencia de Washington, que inició un conflicto opcional sin intereses vitales en juego, para Teherán es "una guerra de supervivencia". Por ello, la nación persa está dispuesta a asumir inmensos riesgos y su voluntad de resistir es muy superior a la estadounidense, señaló el analista.
Opciones reales de respuesta
Pese al daño militar infligido, desde el inicio del conflicto, los iraníes "tenían opciones reales" y aún conservan cartas fuertes, enfatizó el politólogo.
Entre estas capacidades figuran el bloqueo de facto o cierre del estrecho de Ormuz, así como la posibilidad de "causar daños significativos a las instalaciones militares estadounidenses en la región". Además, los socios de EE.UU. en Oriente Medio también podrían convertirse en blancos de ataques de respuesta iraníes: "los Estados del Golfo, Arabia Saudita, posiblemente incluso Israel también", advirtió.
"Así que, de repente, tienen potencial de escalada", opinó el experto, al señalar que, ante la absoluta falta de confianza hacia Washington, Teherán busca establecer una disuasión definitiva a través del dolor económico y estratégico para que la Casa Blanca no desee reiniciar los ataques en el futuro.
Según Walt, la lógica de respuesta iraní se resume así: "Necesito asegurarme de que EE.UU. pague un precio significativamente grande por esto, para que aprendan a no volver a hacerlo".
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