El café de cadenas podría tener un riesgo inesperado

La organización británica de consumidores halló diferencias entre bebidas que, a simple vista, parecen similares.

Algunas bebidas de las cadenas de cafeterías pueden contener mucha más cafeína de la que esperan los consumidores y, en ciertos casos, alcanzar un nivel comparable al de casi cuatro latas de bebidas energéticas. A esta conclusión llegó la organización británica de consumidores Which? tras comparar varias bebidas populares en grandes franquicias.

Se indica que el nivel de cafeína varía de forma considerable incluso entre bebidas que, a simple vista, parecen similares. Para su análisis, Which? examinó datos nutricionales y guías de alérgenos publicadas en internet y consultó a cinco cadenas sobre la cantidad de cafeína presente en bebidas de tamaño comparable, entre ellas espresso, capuchino, café filtrado, latte, americano, flat white y matcha latte.

Uno de los ejemplos más claros fue el del capuchino mediano de la cadena Costa, que alcanzó los 325 miligramos de cafeína por taza, una cantidad cercana a la de cuatro latas de bebida energética Red Bull, frente a los 89 miligramos de un capuchino comparable de Starbucks.

La organización subrayó además que estas diferencias no se limitan al café. En el caso del matcha latte, el contenido de cafeína en bebidas de tamaño similar oscilaba entre 28 y 99 mg. 

¿De qué depende?

En su análisis, la organización británica explicó que las grandes diferencias de cafeína entre una cadena y otra no responden a un único motivo. Una parte importante depende de cuánta cantidad real de café se utiliza en la bebida y de cuántos 'shots' de espresso se añaden, pero también intervienen otros elementos del proceso de preparación. Entre ellos figuran el tipo de grano, el grado de tostado, el grosor de la molienda, el tamaño de la porción, la forma en que se prepara el café, la temperatura del agua y el tiempo durante el que se extrae.

A ello se suma la variedad de café utilizada. Existen dos tipos principales de granos: arábica y robusta. Los de robusta contienen aproximadamente el doble de cafeína que los de arábica, por lo que una mezcla distinta puede cambiar mucho el resultado final. Además, el origen de los granos y las condiciones en las que se cultivan —como el clima o el suelo— también pueden influir en su cantidad de cafeína.

Límites recomendados

El informe también recuerda que existe un límite de consumo de cafeína considerado generalmente seguro para la mayoría de los adultos. Según la British Heart Foundation, esa cifra se sitúa en torno a los 400 miligramos al día. Aun así, se precisa que algunas personas pueden ser más sensibles a la cafeína y sufrir ansiedad, problemas de sueño, malestar estomacal o un ritmo cardíaco acelerado incluso con cantidades menores. 

Además, Which? recuerda que la cafeína no solo está presente en el café, sino también en el té, la cola, el chocolate, las bebidas energéticas y algunos medicamentos para el resfriado y la gripe, lo que puede dificultar calcular cuánto se consume realmente a lo largo del día.