En Alemania, los proveedores del sector automotor están virando hacia áreas con mejores perspectivas de crecimiento, como la tecnología médica, la robótica y la defensa, reporta Financial Times. Con menos trabajo en las fábricas de autos, buscan producir para otras industrias.
El giro refleja, según el diario, "el pesimismo" sobre el futuro de la industria automotriz alemana, que, durante décadas, fue sinónimo del poder industrial del país. El sector ha perdido decenas de miles de empleos desde 2019 y se espera que siga encogiéndose ante el avance de rivales chinos.
La Asociación Alemana de la Industria Automotriz (VDA) estima que el sector doméstico perderá otros 125.000 empleos de aquí a 2035, con un riesgo particularmente alto para los proveedores.
Tres de cada cuatro proveedores alemanes afectados por el cambio estructural ya están dando el salto a otros negocios, según una encuesta de la consultora FTI-Andersch. El mayor interés se concentra en la defensa, ante el aumento del gasto de los gobiernos europeos.
Transición a otros sectores
Sembach, una empresa familiar de cerámica que desde los años setenta fabrica piezas para el automóvil, ilustra ese cambio. "Se ve realmente que los volúmenes de producción, especialmente en el mercado europeo, han caído de forma significativa", dijo su directora ejecutiva, Anna Sembach.
"El negocio del automóvil ya no ofrece un crecimiento significativo", afirmó el director ejecutivo del grupo Schaeffler, Klaus Rosenfeld. La compañía se redefine como empresa de tecnología del movimiento y apunta al espacio, la robótica y la defensa.
Schaeffler adapta engranajes y sensores del automóvil para robots humanoides y estima que defensa, robótica y espacio podrían representar el 10 % de sus ingresos en 2035. "Esto no va a reemplazar el negocio del auto, pero va a dar crecimiento extra", añadió Rosenfeld.
Bosch, el mayor proveedor automotriz del mundo, anunció 22.000 recortes de empleo a escala global y busca expandirse en robótica, un área que, según sus ejecutivos, podría convertirse en un negocio multimillonario.
En este contexto, Volkswagen y Mercedes-Benz también han mantenido conversaciones y, en el caso de este último, han firmado memorandos con empresas del sector de la defensa.
Aun así, el consultor de Oliver Wyman, Simon Schnurrer, advirtió que ni siquiera el auge de la defensa basta para compensar la caída de la producción automotriz para gran parte de los proveedores.



