Nuevos escaneos con radar realizados sobre una formación rocosa de unos 157 metros, cerca del monte Ararat, en Turquía, han vuelto a alimentar el debate sobre si este lugar podría ocultar restos del Arca de Noé. El equipo que estudia la zona sostiene que bajo la superficie se detectaron anomalías y capas internas que no encajan del todo con la idea de una masa de roca homogénea, recoge Daily Mail.
El nuevo análisis fue dirigido por el doctor Khosrow Bakhtar, cuyo equipo utilizó un sistema de imagen especializado llamado BakhtarRadar y desarrollado a partir de investigaciones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Según los responsables del estudio, las nuevas lecturas permitieron explorar el lugar con más profundidad que en ocasiones anteriores y revelaron varias capas diferenciadas en el interior de la formación.
Over 4,000 years ago, Noah and his family stepped off the Ark onto the mountains of Ararat and into a world completely transformed by a catastrophic global flood. There is something profoundly special about standing in that same place—where creation began anew.
— Noahs Ark Scans (@noahsarkscans) August 22, 2026
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Aun así, Andrew Jones, fundador de Noah's Ark Scans y miembro del grupo de investigación, advirtió que los datos procesados hasta ahora aún no han mostrado con claridad dónde termina la formación y dónde empieza la roca madre situada debajo.
Pruebas y perforaciones
Por su parte, los investigadores siguen estudiando la información obtenida y prevén utilizarla para seleccionar puntos de perforación. Bakhtar explicó que su equipo está evaluando cuidadosamente los datos del subsuelo para preparar un patrón de sondeos que permita establecer qué hay realmente bajo la estructura.
También señaló que la tecnología se utilizará para intentar distinguir directamente cualquier resto de madera petrificada y trabajada por el ser humano de la formación natural y de su mineralogía variable. El grupo espera presentar en las próximas semanas un informe técnico preliminar con las anomalías más destacadas y con una propuesta de los mejores lugares para perforar.
La formación, conocida como yacimiento de Durupinar, fue identificada por primera vez a mediados del siglo XX. Según informes previos, lluvias intensas y terremotos registrados en mayo de 1948 retiraron el barro que la cubría y dejaron visible esta estructura, descubierta entonces por un pastor kurdo. Desde ese momento, la discusión ha permanecido abierta: muchos científicos consideran que se trata de una formación geológica natural, mientras que el equipo de Noah's Ark Scans sostiene que podría apuntar a algo distinto de una formación geológica común.


