Colombia podría extender su autosuficiencia de gas en aproximadamente siete décadas más y la de petróleo en 16 años si aprovecha los yacimientos no convencionales (YNC), de acuerdo con un reciente informe publicado por Corficolombiana.
"Según la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (ACIPET), el aprovechamiento de estos recursos podría extender la autosuficiencia nacional en aproximadamente 70 años para el gas y casi 16 años para el petróleo, tomando como referencia la producción de 2020", dice el texto.
El documento indica que los YNC "cobran relevancia por su potencial para ampliar la producción de hidrocarburos, fortalecer la seguridad energética y contribuir al crecimiento, la inversión y la generación de empleo".
En cifras, el informe detalla que Colombia cuenta con un potencial no convencional significativo. "Ecopetrol estima recursos de entre 4 y 24 TPC (trillones de pies cúbicos) de gas y entre 4.000 y 7.000 millones de barriles de petróleo, mientras la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) calcula que su desarrollo podría adicionar entre 3.000 y 9.000 millones de barriles a las reservas de crudo", menciona.

De acuerdo con Corficolombiana, el país sudamericano enfrenta crecientes desafíos en materia de seguridad energética. "La caída de las reservas, la menor producción y el aumento de las importaciones reflejan las consecuencias de varios años de menor exploración y desarrollo de hidrocarburos", detalla.
Explica que el valor agregado del sector se encuentra 20 % por debajo del nivel registrado en 2019, ubicándose como el segundo más rezagado después de la construcción, mientras que el subsector de petróleo y gas acumula ocho trimestres consecutivos en contracción.
"En el primer semestre de 2026, la producción de crudo se redujo 2,1 % frente al mismo período de 2025 y la producción comercializada de gas cayó 13,8 %, en un contexto en el que las reservas probadas equivalían a apenas 7,4 años de producción de petróleo y 5,9 años de gas".
Además, en el caso del gas, la dependencia externa ya es una realidad. "Desde 2024, Colombia comenzó a importar gas para atender parte de la demanda esencial, sustituyendo producción nacional por un suministro más costoso", señala, indicando que a julio de 2026, el gas importado representaba el 31 % del suministro nacional.
El debate
El informe de Corficolombiana lleva por título 'Fracking: de la ideología a la ciencia'. Con ello, la entidad vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la explotación de yacimientos mediante fracturación hidráulica, una técnica cuyo desarrollo quedó frenado de facto durante la última década, pero que el nuevo gobierno de Abelardo De la Espriella quiere reactivar.
"Vamos a abrirle plenamente la puerta al 'fracking', a lo que es en el mundo serio, una tecnología moderna y responsable para desarrollar yacimientos no convencionales bajo regulación estricta, vigilancia rigurosa y disciplina técnica como corresponde", dijo De la Espriella en abril pasado, durante la campaña electoral.
Su postura tiene oposición. Su contrincante en las elecciones, Iván Cepeda, del Pacto Histórico, afirmaba en la campaña que si llegaba a la Presidencia, en su administración no se autorizaría el 'fracking'. "Hacer un fracking indiscriminado es suicida, porque si le echa gasolina al incendio, no espere apagarlo", dijo en una oportunidad.


