Aliado clave pone un freno armamentístico a Kiev: ¿qué hay detrás?

La iniciativa de este país busca garantizar que una mayor parte del financiamiento respaldado por la UE apoye eventualmente la producción europea, explica Euronews.

Francia tiene la intención de restringir formalmente la compra de armas por parte de Ucrania a países no pertenecientes a la Unión Europea (UE) utilizando fondos recibidos de los países europeos, según informó Euronews este martes.

París presiona para establecer límites temporales a las exenciones que permiten a Kiev adquirir equipamiento militar fuera de Europa bajo el préstamo de apoyo de 90.000 millones de euros (unos 105.000 millones de dólares) aprobado en abril pasado, dividido en 30.000 millones para respaldo económico y 60.000 millones para asistencia militar.

Bajo las condiciones del préstamo, Ucrania no puede adquirir más del 35 % del costo total de un producto de defensa fuera de la UE y el Espacio Económico Europeo. Sin embargo, Kiev ha obtenido dos exenciones aprobadas por la Comisión Europea: una para componentes de drones fabricados en China, aunque el gigante asiático niega oficialmente envíos de armas a Kiev, abogando por la solución pacífica del conflicto, y otra para misiles interceptores Patriot estadounidenses. El organismo reconoció que Europa carece actualmente de capacidad productiva suficiente en áreas clave de la guerra moderna.

Francia, que posee una de las mayores industrias de defensa de Europa, incluyendo el sistema franco-italiano SAMP/T —la alternativa europea más cercana al Patriot estadounidense—, busca garantizar que una mayor parte del financiamiento respaldado por la UE apoye eventualmente la producción europea y potencialmente francesa. Esta postura contrasta con la de nueve países europeos, incluidos Alemania, Polonia y los países bálticos, que en julio solicitaron máxima flexibilidad para que Ucrania adquiera el equipamiento que necesita.

En la práctica, la Comisión Europea debe renovar las exenciones cada vez que Ucrania solicita un nuevo desembolso, lo que significa que si surge un proveedor europeo capaz de igualar el volumen, costo y tiempos de producción del fabricante extranjero, Bruselas podría denegar la renovación y exigir que Kiev compre al proveedor europeo. La gestión de estas exenciones podría establecer un precedente importante para otros instrumentos financieros de defensa europea.