El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, lanzó un contundente mensaje sobre la reciente escalada de tensiones entre Estados Unidos y Canadá, tras el colapso de sus negociaciones comerciales.
"Cuando un bravucón declara que todos los bancos, instituciones económicas, puertos, aeropuertos y gobiernos deben elegir entre obedecer los caprichos de Washington o enfrentarse a las represalias de EE.UU., la cuestión ya no se limita a Irán", afirmó el vocero en un comunicado difundido por medios locales.
En este sentido, agregó que "ningún gobierno honorable que valore su soberanía y sus intereses nacionales aceptaría la normalización de una violación de la ley tan flagrante, sistemática e intimidatoria".
"Por supuesto, Canadá es uno de los países que poco a poco está empezando a saborear la realidad: la intimidación estadounidense bajo el pretexto de negociación", concluyó, subrayando el 'modus operandi' del Washington en sus guerras comerciales.
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- Los acuerdos comerciales entre EE.UU. y Canadá se derrumbaron a última hora la noche del viernes pasado, después de que ambos gobiernos se acusaran mutuamente de haber modificado los términos previamente acordados.
- En julio, Donald Trump anunció una nueva ronda de aranceles del 50 % sobre mercancías procedentes de Canadá, al considerar que su vecino del norte impone "un trato discriminatorio" a "los productos estadounidenses".
- Estados Unidos, a través del secretario del Tesoro, Scott Bessent, lanzó este lunes la Operación 'Paria Económico', descrita como la mayor ofensiva financiera contra Irán y un "Día D económico". El objetivo es aislar completamente a Teherán. Las nuevas amenazas de sanciones sectoriales apuntan a cinco áreas clave de la cooperación internacional de la nación persa: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo, y amenazan con excluir del sistema del dólar a cualquier país o entidad que colabore con Irán.
- Teherán rechazó las medidas por considerarlas ilegales y advirtió de graves consecuencias petroleras. Además, calificó de enemigos a los países vecinos que se sumen a la presión estadounidense.