La Cachemira india podría perder el arte de la producción manual de alfombras de seda, informa AFP. Desde la década de 1980, el número de artesanos cayó de cientos de miles a solo 30.000 por la menor demanda.
Actualmente, el salario diario de un fabricante de alfombras es de unas 500 rupias (5 dólares), menos que el de un trabajador no cualificado. Esto contrasta con el duro trabajo de tejido a mano, siguiendo el antiguo código 'talim' para crear piezas cuyo precio en los mercados internacionales alcanza los 20.000 dólares.
Estas circunstancias han hecho que la profesión sea menos atractiva para los jóvenes, mientras la industria sigue afectada por fallos en las cadenas de suministro.