Su próximo récord debía pesar 600 toneladas, pero Timoféi Potálov, joven de 25 años de la ciudad sureña de Shajty, en la provincia de Rostov, eligió una misión muy distinta. El campeón de 'powerlifting' y 'strongman' se incorporó al Ejército ruso y hoy sirve en una unidad de reconocimiento.
Potálov entró en el Libro de los Récords de Rusia al arrastrar cinco vagones ferroviarios con un peso total de 402 toneladas. Su palmarés incluye además dos títulos mundiales, dos campeonatos de Europa y Asia y seis de Rusia en 'powerlifting' y 'press' de banca.
Empezó a entrenar a los 12 años y hace unos cinco pasó al levantamiento de pesas extremo. Entre sus primeras hazañas estuvo mover un camión KamAZ y después un vehículo militar tirando del cable con los dientes, protegidos únicamente con una venda.
La idea de servir en el Ejército no era nueva. "Además del deporte, siempre me ha atraído el trabajo militar. Pero debido a mis compromisos con las selecciones de Rusia y de la provincia de Rostov, las competiciones constantes y los contratos con patrocinadores, no podía incorporarme al servicio de inmediato", explicó este jueves a Komsomólskaya Pravda.
Cuando pudo hacerlo, acudió a la oficina de reclutamiento. "Ahora el país necesita a cada hombre que pueda sostener un arma", dijo. El 10 de febrero de este año firmó el contrato y en primavera llegó a su primera misión con las fuerzas especiales.
Eligió el indicativo 'Hasán', por sus raíces caucásicas. Su físico pronto se convirtió en un desafío logístico: tuvieron dificultades para encontrarle uniforme y también hubo que resolver el problema del chaleco antibalas.
Actualmente trabaja en reconocimiento, aunque admite que sus dimensiones no siempre son una ventaja debido a las dificultades de camuflaje: "Me siento un poco fuera de lugar por mis dimensiones", admitió. Pero su fuerza le resulta útil para transportar cargas y troncos, y sigue entrenando cuando puede, usando ramas como barra.
Pese a las dificultades del servicio, Potálov mantiene una actitud firme: "Por supuesto, tengo miedo. [...] No da miedo solo cuando estás en casa, sentado en el sofá". El joven asegura que continuará cumpliendo las tareas asignadas hasta la victoria: "¡Y ella estará necesariamente de nuestro lado!".