El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una proclama para ampliar, de manera temporal y extraordinaria, el ingreso de carne vacuna magra a su país sin aranceles por fuera de la cuota y canales habituales, oficializando así un anuncio que había anticipado en sus redes sociales.
La medida, que se da provisoriamente para aumentar la oferta y frenar la escalada de precios de ese producto, habilita en concreto el ingreso de 300.000 toneladas de carne. No obstante, la acción no beneficiará a Argentina, que queda excluida de la nueva cuota de importación, al igual que Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, recoge Ámbito.
Estos países ya cuentan con contingentes específicos libres de arancel para ingresar al mercado estadounidense; es decir, ya operan bajo volúmenes asignados previamente.
La decisión, publicada por la Casa Blanca, tiene como objetivo incrementar la oferta de carne destinada a la elaboración de carne molida y así contener los precios al consumidor. Esto se da en un contexto marcado por el desplome del stock ganadero estadounidense y crecientes problemas de abastecimiento.
La medida regirá durante 90 días, contados a partir del 1° de septiembre próximo, y permitirá el ingreso de hasta 100.000 toneladas mensuales, es decir, que las 300.000 toneladas serán durante todo el período.
Fuera y dentro
Algo que establece la medida es que dice expresamente que la decisión no modifica los compromisos asumidos con los países que cuentan con tratados de libre comercio con EE.UU. y tampoco alcanza a aquellos que ya poseen cuotas específicas para exportar carne vacuna.
En ese punto es que Argentina queda fuera. El país sudamericano accede desde hace años al mercado estadounidense con un cupo arancelario propio. Históricamente tuvo 20.000 toneladas y fue elevado a 100.000 toneladas este año por Trump.
La medida, sin embargo, beneficia a países vecinos de Argentina, como Brasil y Paraguay, así como a otros, incluyendo a Irlanda, Japón y Países Bajos, reseña Página 12.


