La Oficina de Control de Activos Extranjeros, una instancia adscrita al Departamento del Tesoro de EE.UU., emitió esta jornada ocho nuevas licencias para "autorizar ciertas actividades" relacionadas con la exploración, desarrollo, explotación o producción de petróleo, gas, productos petroquímicos e industria mineral, así como del sector de telecomunicaciones en Venezuela, siempre que los contratos suscritos por las compañías donde el Estado venezolano tiene participación mayoritaria se asienten en territorio estadounidense, Francia, el Reino Unido o Singapur.
No obstante, se advierte que en lo relacionado con el crudo y sus derivados, se excluyen de la autorización los pagos de impuestos locales (regalías), permisos o tasas. Así, de conformidad con lo expuesto en la Orden Ejecutiva 14.373 del 9 de enero de 2026 –que sirve de marco regulatorio para el régimen de sanciones impuesto por Washington a Caracas–, deben realizarse en los Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros o en otra cuenta que el Tesoro estadounidense indique, lo que significa que las autoridades venezolanas no controlan directamente los fondos derivados de las operaciones asociadas a esa industria estratégica.
