Rusia produce todos los cinco tipos de robots industriales, incluidos los robots colaborativos, declaró este miércoles el ministro de Industria y Comercio, Antón Alijánov, durante una reunión con el presidente Vladímir Putin.
"Ya producimos los cinco principales tipos: robots colaborativos, que trabajan junto con las personas, y robots autónomos, que pueden operar incluso en la llamada 'producción oscura'", señaló el funcionario, en referencia al sistema de manufactura altamente automatizado que opera sin trabajadores humanos.
Al mismo tiempo, añadió que el ministerio presta la máxima atención a la fabricación de máquinas herramienta. De los equipos desarrollados por Rusia, Alijánov destacó las máquinas remachadoras especializadas, que permiten ensamblar rápidamente el fuselaje y el ala de un avión, agregando que anteriormente esta tecnología solo estaba disponible en tres países del mundo.
Entre los robots producidos en Rusia se encuentran los manipuladores, robots delta, robots lineales, logísticos y colaborativos.

¿Para qué sirven?
Andréi Belogolovy, subdirector del Instituto de Sistemas Robóticos de la Universidad Nacional de Investigación Escuela Superior de Economía (HSE), explicó al periódico Vzglyad las características de los cinco tipos de robots.
"El manipulador constituye la base mecánica de la mayoría de los robots industriales. Desde el punto de vista constructivo, suele tener forma de brazo con tres o más articulaciones rotativas", detalló.
Mientras, los robots delta están diseñados para realizar operaciones de "tomar y trasladar", facilitando la clasificación y el empaquetado a gran velocidad.
En cuanto a los robots lineales (o cartesianos), estos desplazan el elemento de trabajo a lo largo de ejes rectilíneos perpendiculares de un sistema de coordenadas cartesiano. Los robots paletizadores, que representan una de sus variantes, están destinados a colocar cargas sobre palés.
El experto añadió que los robots logísticos son sistemas predominantemente móviles destinados al traslado de materiales y cargas dentro de empresas, almacenes y complejos logísticos.
Los robots colaborativos (cobots) están diseñados para trabajar conjuntamente con personas en un mismo espacio de trabajo. El cobot carga las piezas en bruto en un torno y extrae las piezas terminadas, mientras que una plataforma automatizada garantiza el suministro de material.

Ámbito prometedor
Hoy en día, la robótica representa uno de los sectores económicos más importantes. En 2025, el volumen del mercado alcanzó los 90.000 millones de dólares y, para 2028, podría casi duplicarse, hasta llegar a los 160.000 millones de dólares, señalaron expertos de la empresa radioelectrónica Rosel a Vzglyad. Al mismo tiempo, Rusia está ganando impulso con paso firme en este ámbito.
"En dos años, el parque de robots industriales en Rusia aumentó más de 2,5 veces, pasando de 12.800 unidades en 2023 a entre 32.000 y 34.000 en 2025. La densidad de robotización por trabajador de la industria manufacturera prácticamente se duplicó", informaron.
Los especialistas reconocen que este indicador aún está muy por debajo del nivel medio mundial, pero consideran que precisamente esta base de partida ofrece gran potencial para un mayor crecimiento.
Desde Rosel añadieron que, con un desarrollo sostenido, la robótica podría convertirse en uno de los "motores de la soberanía tecnológica" de Rusia. "En este caso, ya no se trata únicamente de sustituir soluciones importadas, sino también de crear tecnologías propias capaces de encontrar su lugar tanto en el mercado interno como en países interesados en contar con plataformas tecnológicas independientes", explicaron.

