La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) comunicó este viernes que investiga el brote de salmonelosis registrado en territorio británico entre mayo de 2025 y agosto de este año.
Los últimos datos sugieren que el brote podría estar relacionado con huevos importados, con casos asociados al consumo en restaurantes, cafeterías y establecimientos de comida para llevar. Hasta este 25 de agosto, se confirmaron 259 contagios y un fallecimiento en Inglaterra. Las muestras disponibles de la cepa permitieron distinguir tres variedades genéticas distintas activas durante ese periodo.
El número de casos ha aumentado desde junio de 2026. El análisis genético, junto con la información sobre los alimentos consumidos por los pacientes, señala a los huevos importados como el origen más probable de la infección.
La UKHSA no especifica el país de origen del producto sospechoso, pero The Telegraph recuerda que solo el 11 % de los huevos consumidos en suelo británico se importan, y Ucrania es el principal proveedor, con casi un tercio de las importaciones. Una fábrica en las afueras de Kiev ya fue vinculada a la propagación de salmonela en fideos instantáneos con sabor a pollo a comienzos de este año, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.
Otro brote, entre 2021 y 2024, enfermó a 174 personas en el Reino Unido y causó una muerte. Ese brote se relacionó con filetes de pechuga de pollo congelados y cocidos al vapor producidos en Ucrania.
La salmonelosis suele causar diarrea, calambres estomacales, vómitos y fiebre durante un breve periodo en la mayoría de las personas, explicó la epidemióloga de la UKHSA, Hannah Charles. Sin embargo —añadió—, puede derivar en enfermedades graves como la sepsis, que requiere hospitalización, especialmente en personas más vulnerables.
Ian Young, asesor científico jefe de la Agencia de Normas Alimentarias británica, recomendó a la población evitar el consumo de los tradicionales huevos fritos con yema líquida mientras persista el brote.