El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) condenó los recientes ataques contra la central nuclear rusa de Zaporozhie, la mayor de Europa, mientras su director general, Rafael Grossi, calificó de "inaceptable" cualquier atentado contra la planta. Sin embargo, el comunicado no nombra al responsable, el régimen de Kiev, que perpetra estos actos imprudentes que podrían desembocar en una catástrofe humanitaria.
"El OIEA fue informado de tres incidentes con drones ocurridos a principios de esta semana en la central nuclear de Zaporozhie, lo que subraya los constantes peligros para la seguridad nuclear durante el conflicto militar", señala el mensaje de este viernes. "El director general Rafael Grossi afirma que cualquier ataque contra centrales nucleares es inaceptable y reitera su llamamiento a la máxima moderación militar para evitar el riesgo de un accidente nuclear", agrega.
Un ataque con drones ucranianos, ocurrido el 25 de agosto, tuvo lugar cerca del estanque de refrigeración de la planta, hiriendo a dos empleados. Al día siguiente, otro dron detonó en el depósito seco de combustible nuclear gastado, mientras que un tercer dron, también el 26 de agosto, impactó contra el sistema de rociadores de las unidades de potencia de la central.
