Un exempleado de la residencia de Benjamín Netanyahu demandó a la Oficina del primer ministro israelí y acusó a su esposa, Sara Netanyahu, de maltrato cotidiano, insultos étnicos y horarios ilegales, informan medios locales.
Según la demanda presentada ante el Tribunal Regional de Trabajo de Jerusalén, Rami Ben-Hamo tenía que limpiar objetos personales y suelas de zapatos con toallitas, e incluso fregar el suelo arrodillado y gateando.
"Marroquí subdesarrollado"
Si el empleado se olvidaba de algo, recibía "gritos e insultos". Además, asegura que acumulaba entre 60 y 80 horas extras al mes en promedio. "¡No sabes limpiar!", "¡Limpias fatal!" y "Eres un mal limpiador, ni al primer ministro ni a mí nos caes bien", habrían sido algunos de los gritos recibidos.
En febrero de 2025, Ben-Hamo sufrió un episodio cardíaco. Se detalla que, en los meses posteriores, el trato empeoró. Fue en este periodo cuando presuntamente la esposa del primer ministro lo llamó "marroquí subdesarrollado".
Renuncia "por motivos personales"
Ben-Hamo informó a sus superiores, en diciembre del mismo año, que no podía continuar y que "su cuerpo y su mente ya no lo soportaban". En su carta de renuncia, inicialmente escribió que quería irse porque la esposa del primer ministro "le gritaba". La Oficina no aceptó esa nota y le exigió cambiar el texto para que renunciase "por motivos personales".
Desde entonces, indica la demanda, le cuesta recordar lo ocurrido mientras trabajaba para la familia de Netanyahu y, cuando lo hace, siente "presión en el pecho, pulso acelerado y una fuerte tensión". Ben-Hamo pide 450.000 séqueles (aproximadamente 150.000 dólares) de indemnización.
El hombre mantuvo su puesto de trabajo durante más de una década, aunque en la demanda solo cita eventos ocurridos entre marzo de 2023 y diciembre de 2025, periodo en el que, según él, cumplió con "todas las tareas" encargadas por la esposa del primer ministro israelí.