Los futuros del azúcar superaron los 18 centavos por libra este viernes y alcanzaron su nivel más alto desde abril de 2025, en un contexto de persistentes preocupaciones sobre la oferta mundial. Los analistas han comenzado a revisar al alza sus previsiones de déficit de azúcar para la campaña 2026/27 y no descartan que el desequilibrio entre la oferta y la demanda se amplíe aún más en el año que viene.
La reducción de las superficies destinadas al cultivo de caña y remolacha podría limitar la producción, mientras que los riesgos climáticos en las principales regiones productoras aumentan la incertidumbre sobre las futuras cosechas. Brasil se encuentra entre los principales focos de atención del mercado. La agencia brasileña Conab (Compañía Nacional de Abastecimiento) prevé que la producción de azúcar del país disminuya un 2,9 %, hasta 42,89 millones de toneladas, en la campaña 2026/27. A ello se suma la amenaza de uno de los episodios de El Niño más intensos de las últimas décadas, que podría afectar a importantes zonas de cultivo.
