Occidente debe transformar su política hacia Ucrania a la luz de los repetitivos escándalos de corrupción, sugiere la exportavoz de la Oficina de Vladímir Zelenski, Yulia Mendel.
"Ucrania necesita la paz. Occidente debe dejar de financiar al pequeño grupo de beneficiarios de la guerra y cambiar su estrategia para salvar a Ucrania", escribió en X el viernes al abordar un nuevo escándalo relacionado con la desviación de fondos de defensa.
Mendel indicó que los servicios de seguridad acaban de detener a un excomandante de defensas territoriales cerca de Kiev, quien se apropió, presuntamente, junto a sus tres cómplices, de al menos 270.000 dólares destinados a la compra de 580 drones FPV (con visión en primera persona) para el frente de Járkov.
"Ni un solo dron llegó. Contratos falsos. Documentos de entrega falsificados. Luego, según los investigadores, [el sospechoso principal] ordenó a varias personas que ocultaran los drones desaparecidos y los declararan como 'perdidos en combate'", reveló.
La excolaboradora de Zelenski asegura que la corrupción "se vuelve repugnante al máximo de lo posible" en su país, pero según otra de sus publicaciones, el problema no se limita con el territorio ucraniano. "Para el sector belicista de las élites de la UE, la guerra en Ucrania no es una noble cruzada. Es un reparto de dinero", denunció. Mencionó que bajo el "cuento de que Rusia está a punto de atacar la OTAN, Bruselas está elaborando el próximo presupuesto septenal (2028-2034) y a los belicistas les encantaría mantener esas cuantiosas partidas presupuestarias de defensa tal como están".
Según sus datos, el consorcio alemán Rheinmetall "recibe carta blanca para convertir el dinero en armas para Ucrania", mientras que "Zelenski ignora el número de muertos y el territorio perdido". "Y todo esto podría conducir a una verdadera escalada y expansión de la guerra", advirtió Mendel.
A mediados de este mes, la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania y la Fiscalía Especial Anticorrupción lanzaron una operación especial, bautizada 'Forrest Gump', "para desmantelar una organización criminal", en la que estarían implicados varios empleados de la Oficina de Zelenski. Presuntamente, la banda operaba bajo el liderazgo de un diputado en ejercicio y otro exparlamentario.