El destructor de misiles Harbin, conocido como el "buque de guerra número 1 de China", aunque llevaba las cifras 112 en el casco, fue dado de baja el viernes en el puerto de Qingdao (provincia de Shandong). Durante una ceremonia solemne, los militares arriaron por última vez las banderas en la proa del navío, retirándolo definitivamente de la Armada del Ejército Popular de Liberación tras 32 años de servicio, informó Global Times.
Según el medio, este paso es un hito en el desarrollo naval chino. Expertos indicaron que el retiro del Harbin y su sustitución por destructores más avanzados de clases 052C, 052D y 055 reflejan que el gigante asiático pasa de una posición de alcance tecnológico hacia el liderazgo en la innovación.
Cuando entró en servicio en mayo de 1994, el Harbin fue pionero entre los destructores de segunda generación, marcando un salto en las capacidades navales chinas. Esa generación incluía sistemas antiaéreos, antibuque y antisubmarinos y presentaba una auténtica capacidad multifuncional. El experto militar Zhang Junshe valoró también que, por primera vez, un destructor construido en China contaba con capacidades genuinas de largo alcance en el océano.
Durante su vida operativa, el buque estableció múltiples récords históricos: primer viaje más allá de las cadenas de islas en el Pacífico, primera travesía transpacífica y primeras visitas a puertos en el continente americano. Así, en 1997 visitó cuatro naciones americanas, consolidándose como símbolo del avance naval chino hacia alta mar. Además, el destructor completó más de 100 misiones de combate y navegó de forma segura más de 400.000 millas náuticas.
Zhang explicó que el retiro de buques antiguos para dar paso a naves más avanzadas es un proceso normal en la Marina de una gran potencia. Tras su baja, el Harbin se convertirá en una plataforma de educación para la defensa nacional y, con este fin, lo trasladarán a la ciudad de Changsha, en la provincia de Hunan. Según la tradición naval, el nombre del navío y su número de casco podrán ser heredados por futuras embarcaciones de combate.
A mediados de agosto, la agencia Bloomberg valoró que China parece estar ampliando la capacidad de almacenamiento y lanzamiento de misiles en sus fragatas más avanzadas, a medida que su Armada, la mayor del mundo numéricamente, sigue reduciendo la brecha que la separa de EE.UU. en cuanto a potencia de fuego.


