A pesar de haber construido un mundo centrado en las pantallas, varios magnates tecnológicos limitan el acceso de sus hijos a los productos que los hicieron multimillonarios, informa la revista Fortune en una recopilación de casos publicada este sábado.
Steve Jobs, cofundador de Apple, dijo en 2010 que en su casa los niños nunca usaron un iPad, restringiendo la tecnología. Neal Mohan, director ejecutivo de YouTube y padre de tres hijos, limita el acceso a la plataforma de videos y otras, siendo más estricto entre semana. Steve Chen, cofundador de la misma compañía, evita que sus hijos vean videos cortos argumentando que afectan la atención.
Adam Mosseri, CEO de Instagram*, inicia los fines de semana con cero minutos de pantalla y videojuegos. Sus tres hijos pueden ganar hasta 90 minutos de uso si durante la semana completan tres sesiones de 30 minutos de tareas.
Peter Thiel, inversor de Facebook* y cofundador de PayPal, da a sus dos hijos pequeños solo hora y media de pantallas por semana. Evan Spiegel, director ejecutivo de Snapchat, y su esposa Miranda Kerr adaptan las normas de pantalla a cada uno de sus cuatro hijos, de dos, seis, siete y quince años. El más pequeño casi no las usa, salvo cuando observa videos de tractores mientras le cortan el pelo; a los de seis y siete no les dan teléfonos.
Bill Gates admitió que no dio 'smartphones' a sus hijos hasta los 14 años y los prohibió en la mesa. Elon Musk, dueño de X, reconoció que no poner reglas sobre redes sociales a sus hijos pudo ser un error.
*Calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.


