Un juez militar dictaminó que las confesiones de Khalid Shaikh Mohammed, acusado de planear los atentados del 11 de septiembre, no fueron voluntarias y no podrán ser usadas en su juicio, informa The New York Times. El fallo del teniente coronel Michael Schrama representa un duro golpe para la Fiscalía, que consideraba esas declaraciones como la evidencia más crucial en el caso de pena de muerte.
El magistrado determinó que existió una "continuación ininterrumpida del condicionamiento psicológico y la coerción severa" de la CIA durante los interrogatorios del acusado en Guantánamo en 2007, incluso después de que la agencia lo sometiera a 183 sesiones conocidas como 'waterboarding', que consiste en ahogar al interrogado, en prisiones secretas. Schrama también señaló que los agentes del FBI omitieron intencionalmente informar a Mohammed sobre su derecho al silencio y a consultar un abogado.
La Fiscalía revisará el fallo y decidirá si apela en los próximos días. Sin las confesiones, los fiscales deberán basarse en documentos e interceptaciones telefónicas, mientras que la defensa celebró la decisión como una lección sobre las consecuencias de las prácticas de tortura.
