Trump reprocha a sus aliados no haber apoyado a EE.UU. en el conflicto con Irán

El mandatario estadounidense puso como ejemplo a Corea del Sur y afirmó que, pese a la presencia de unos 40.000 soldados estadounidenses en el país, Seúl rechazó ayudar a Washington frente a Teherán.

Donald Trump afirmó que EE.UU. recibió "muy poca ayuda de otros países" en el conflicto con Irán, a pesar de haber destinado miles de millones de dólares a respaldar a aliados como la OTAN y Corea del Sur.

En una entrevista con Trey Gowdy, emitida el domingo en el programa 'Sunday Night in America' de Fox News, Trump aseguró que Washington sí presta apoyo a esos socios, pero que, cuando les pidió colaboración, la respuesta fue unánime: "No, gracias". Según dijo, tomó nota de esa reacción: "Pensé: me acordaré de esto".

El mandatario vinculó esa falta de respaldo con la necesidad de revisar la relación de EE.UU. con sus aliados. Afirmó que, si no están dispuestos a apoyar a Washington, "simplemente no puedes ser un estúpido" y seguir ayudándolos del mismo modo, especialmente cuando, según él, EE.UU. podría "ganar mucho dinero" corrigiendo esa asimetría.

Como ejemplo, citó el caso de Corea del Sur, donde —recordó— hay unos 40.000 soldados estadounidenses estacionados. Trump contó que preguntó a Seúl si podía "echar una mano" frente a Irán, y que la respuesta fue negativa. "Vale, muchas gracias, se lo agradezco", relató que contestó.

¿Fractura en la alianza?

Donald Trump ya había expresado públicamente su malestar el pasado 16 de agosto, cuando reveló que Corea del Sur había rechazado su solicitud de apoyo a las operaciones militares contra Irán. Argumentó entonces que Seúl importa una cantidad importante de energía a través del estrecho de Ormuz, pero no ha contribuido a las acciones estadounidenses en la región.

Incluso ha ordenado una reducción significativa de los ejercicios militares conjuntos entre EE.UU. y Corea del Sur. El ministro de Relaciones Exteriores surcoreano, Cho Hyun, sugirió que esa decisión podría interpretarse como una forma de presión para que Seúl respalde los esfuerzos de Washington contra Teherán, junto con otros asuntos pendientes, como la inversión de 350.000 millones de dólares en EE.UU. contemplada en un acuerdo comercial firmado el año pasado.