La presión en las compras diarias en Estados Unidos se ha sentido con más fuerza en categorías caras como carne de res, café y chocolate, pero el problema amenaza con ampliarse: se acumulan factores que empujan los precios al alza, y el próximo 'shock' podría ser más fuerte y abarcar más productos, reporta Axios.
¿Por qué importa?
La próxima subida no se limitaría a unos pocos artículos: podría extenderse a gran parte del carrito de la compra.
¿Por qué sucede?
Los supermercados dependen de una cadena global que actualmente sufre presiones en varios puntos a la vez:
- La guerra de EE.UU. contra Irán y el conflicto armado entre Rusia y Ucrania han elevado el precio del diésel, encareciendo el uso de maquinaria agrícola y el transporte en camión desde proveedores hasta tiendas.
- La guerra en Irán también ha alterado el suministro y el precio de fertilizantes, en un contexto donde una parte importante del flujo global pasa por el estrecho de Ormuz.
- El maíz y el trigo están subiendo y esta semana tocaron su nivel más alto en 3 años. El mal clima ha afectado rendimientos de los cultivos del maíz, mientras que el conflicto ruso-ucraniano ha complicado las exportaciones de trigo.
- Como el trigo es la base de muchos productos de despensa y el maíz es clave para la alimentación animal, su encarecimiento puede trasladarse a la carne, los lácteos y los huevos.
La señal de alerta
Algunos precios ya vienen calientes: el café instantáneo subió un 15,8 % interanual, los tomates un 12,8 %, los asados de ternera un 13,5% y las manzanas un 11,1 %.
Según una encuesta de Economist/YouGov, cerca de tres cuartas partes de los consultados estiman que los precios del supermercado aún suben en su zona. Un informe de J.P. Morgan advierte de que la inflación alimentaria global podría llegar a 5 % en la primera mitad de 2027, casi el doble que en la primera mitad de 2026.


