El empeño de Occidente por conservar su posición de dominio global constituye la principal fuente de la creciente tensión internacional, expresó este martes la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova.
"La evolución de los acontecimientos en el mundo demuestra claramente que la principal fuente del aumento de la tensión internacional en la actualidad es el afán de los países occidentales por mantener su dominio en la escena mundial por cualquier medio, ante todo por la fuerza", manifestó la vocera durante una rueda de prensa al margen del Foro Económico Oriental.
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Zajárova destacó que la guerra híbrida librada por Occidente contra Rusia, así como el conflicto ucraniano (que es una herramienta de Occidente), pusieron fin a los intentos de construir una seguridad basada en mecanismos euroatlánticos como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Según enfatizó, la mayoría de los países del mundo también lo comprenden, porque ven como cada vez más regiones se convierten en escenario de los juegos geopolíticos de los buscadores de aventuras occidentales.
- En julio, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, indicó que Occidente "no puede competir honestamente". Al mismo tiempo relacionó las sanciones impuestas por EE.UU. y la UE contra Rusia con el intento de "mantener posiciones que escapan irremediablemente tras 500 años de dominio occidental".
- Previamente, María Zajárova acentuó que Occidente provocó una crisis de confianza global. "Occidente intenta mantener su dominio fugaz precisamente mediante métodos neocoloniales. Es un dominio ilusorio, pero luchan para que incluso esa ilusión permanezca con ellos el mayor tiempo posible", señaló.


