Los miembros del jurado que debían decidir si Lindsay Clancy es penalmente responsable del asesinato de sus hijos en 2023 en el estado de Massachusetts, EE.UU., no lograron alcanzar un veredicto unánime, reportaron este martes medios locales.
"Tras muchas horas de deliberación, no hemos podido llegar a una decisión unánime", dijo el magistrado William Sullivan, leyendo la nota del jurado en el Tribunal Superior de Plymouth. Sin embargo, el juez lo envió de vuelta para que continuaran deliberando.
El jurado había pasado unas 18 horas analizando el caso de Clancy desde que lo recibió el pasado jueves. Los miembros escucharon a más de 85 testigos y examinaron más de 200 pruebas.
Caso polémico
La defensa busca que el jurado declare a Clancy no culpable, alegando que sufría una psicosis posparto severa, agravada por potentes fármacos psiquiátricos, mientras que la Fiscalía sostiene que planificó cuidadosamente los asesinatos, lo que descartaría un brote psicótico.
Los psiquiatras que la trataron han testificado que ella nunca les habló de alucinaciones auditivas, punto que los fiscales subrayan para cuestionar la versión de la acusada. Otros testigos de la defensa han sugerido que Clancy habría ocultado la gravedad de sus síntomas por miedo a perder la custodia. Su exsuegra, Susan Clancy, la describió como "muy cariñosa" y "maravillosa madre", pero reconoció que llevaba meses "suplicando ayuda" por problemas de salud mental.
Clancy está acusada de asesinar a Cora, de 5 años; Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, en enero de 2023. Tras intentar suicidarse arrojándose por una ventana, quedó parapléjica y hoy sigue el juicio en silla de ruedas.