China busca acelerar la conversión de sus capacidades económicas y tecnológicas en recursos de defensa. Por primera vez en 16 años, el país modificó su ley de movilización de defensa nacional para reforzar el papel de las nuevas tecnologías e incorporar empresas civiles de alta tecnología y profesionales a su potencial de movilización, informa South China Morning Post.
La reforma, aprobada por el máximo órgano legislativo, y que entrará en vigor el 1 de octubre, establece que el Estado promoverá la aplicación de tecnologías avanzadas en la movilización de defensa nacional. La norma no precisa cuáles, pero el experto en derecho militar Xie Dan señala que incluye inteligencia artificial, drones y otros sistemas no tripulados, ciberespacio, biotecnología, tecnologías cuánticas, espaciales y marítimas, entre otras.
Según Xie, el conflicto entre Rusia y Ucrania confirmó el papel crítico de las tecnologías no tripuladas, inteligentes y cibernéticas en la guerra moderna. Estas capacidades, utilizadas en tiempos de paz para el desarrollo económico y social, podrían reasignarse rápidamente en tiempos de guerra para brindar apoyo operativo.