El calvario de un futbolista argentino detenido por ICE: "Estuve casi tres días sin comer"

Matías Pourrain permaneció 22 días bajo custodia migratoria en EE.UU. y recuperó la libertad tras pagar una fianza de 20.000 dólares.

El futbolista argentino Matías Pourrain relató las duras condiciones que, según denunció, sufrió durante los 22 días que permaneció detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés). "Estuve casi tres días sin comer. Nunca me pude bañar", afirmó en una entrevista con Telenoche, ya en libertad y desde su casa en Miami.

Pourrain, jugador del Miami United y residente en EE.UU. desde 2019, fue interceptado el 6 de agosto en el Aeropuerto Internacional de Miami cuando se disponía a viajar con su equipo a Los Ángeles para disputar un partido. Según contó, dos personas vestidas de civil le pidieron que las acompañara para revisar su documentación y posteriormente se identificaron como agentes del ICE.

El argentino aseguró que había ingresado al país con una visa de turista y que posteriormente inició un trámite migratorio, mientras cuenta con un permiso de trabajo vigente hasta 2030. "Lo único que hicieron fue meterme preso y hacerme pagar 20.000 dólares. Pero mi situación sigue igual, tengo que esperar la resolución", sostuvo.

Uno de los episodios más duros ocurrió durante un traslado a un recinto donde, según su testimonio, había unas 80 personas. Pourrain afirmó que permaneció más de 24 horas atado a una silla, esposado de manos y pies y con una cadena alrededor del cuerpo. Cuando intentó acostarse en el suelo, agregó, le ordenaron permanecer sentado.

El futbolista también denunció hacinamiento y graves problemas sanitarios. Aseguró que llegó a compartir una habitación de unos cinco por tres metros con otras 67 personas, con apenas dos inodoros, y afirmó que el bebedero utilizado para obtener agua estaba ubicado en el mismo espacio donde los detenidos orinaban.

Una "tortura mental"

Pourrain dijo que perdió unos 3,5 kilos durante su detención y cuestionó además la calidad de los alimentos que recibía. "La comida tenía circulitos negros como hongos. Era incomible", aseguró. Según su relato, al principio intentaba comer, pero terminaba vomitando.

El argentino sostuvo que las condiciones también buscaban ejercer presión psicológica sobre los detenidos. "Es una tortura mental para que te canses y firmes la salida voluntaria. Juegan con tu cabeza", afirmó. Como ejemplo, señaló que en dos ocasiones le comunicaron que sería trasladado para después hacerlo regresar a la habitación.

Pourrain recuperó finalmente la libertad después de pagar una fianza de 20.000 dólares, fijada bajo el argumento de que existía riesgo de fuga. El futbolista rechazó esa posibilidad y recordó que permanece en EE.UU. mientras espera una resolución de su situación migratoria. Ahora intenta retomar su vida y su actividad deportiva después de los 22 días que pasó detenido.