El conflicto con Irán ha paralizado por completo la cadena de suministros de la Marina de Estados Unidos en Medio Oriente, dejando a sus buques de guerra sin acceso a las bases logísticas de la región, informa New York Times. Esta situación mantiene bajo gran presión a las tripulaciones y obliga a las embarcaciones a realizar complejas maniobras de reabastecimiento en alta mar para poder subsistir.
Puntos claves del conflicto logístico:
- Destrucción de infraestructura clave: Las fuerzas de Irán destruyeron en Baréin una base logística esencial para la Marina estadounidense, el 28 de febrero, durante el primer día de la guerra. Además, el resto de los puertos de la región aptos para recibir portaaviones o barcos de abastecimiento se encuentran al alcance de los proyectiles iraníes.
- Magnitud de la demanda: Actualmente, la Marina estadounidense cuenta con unas 20 embarcaciones y cerca de 20.000 efectivos en Oriente Medio, una flota que requiere semanalmente comida para más de 420.000 raciones y unos ocho millones de galones de combustible. Este contingente incluye dos portaaviones y 12 destructores —armados con misiles de crucero y antiaéreos para conformar un grupo de combate— destinados a imponer un bloqueo a los puertos de Irán, los cuales reciben el apoyo adicional de tres buques de guerra de un grupo anfibio con una fuerza de asalto de Marines.
- Nuevas rutas de abastecimiento: Ante la imposibilidad de usar puertos cercanos, los cargueros militares deben navegar 2.200 millas (más de 3.540 kilómetros) hasta la isla de Diego García, en el océano Índico, o recorrer 3.700 millas (unos 6.000 kilómetros) hacia Singapur, cruzando el estrecho de Malaca, para recoger provisiones.
- Operaciones de alto riesgo en alta mar: Los buques se ven obligados a transferir carga en el mar cada cinco o seis días. Durante estas maniobras, dos embarcaciones deben navegar juntas a una distancia de apenas 45 metros, manteniendo exactamente el mismo rumbo y velocidad, mientras las tripulaciones utilizan cables de acero y helicópteros para mover los suministros.
- Desgaste y falta de relevos: Estados Unidos posee un total de 11 portaaviones, de los cuales cuatro ya están destinados al conflicto en Oriente Medio y muchos otros se encuentran en reparaciones prolongadas. Debido a esto, los despliegues se han vuelto insostenibles; como ejemplo, el portaaviones USS Abraham Lincoln pasó la mayor parte de sus nueve meses de misión sin paradas de descanso en puertos, hasta que fue relevado por el USS George Washington el 20 de agosto y arribó a Tailandia este miércoles para dar un breve descanso a su personal antes de viajar a su base en San Diego.


