El canciller de Alemania, Friedrich Merz, "trata de ganar puntos en el mercado doméstico mediante acciones drásticas", afirmó este jueves el portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov, en una entrevista con el canal ruso Vesti.
De esa forma explicó el portavoz del Kremlin la motivación para el cierre del Consulado General ruso en Bonn y de la Casa Rusa en Berlín por motivos de "seguridad". La medida llegó el martes, después del incidente con un dron en el aeropuerto de Leipzig a principios de agosto, del que las autoridades alemanas responsabilizaron a Moscú.
Añadió que Merz lo hace ante los "fracasos de sus políticas internas" y que esos intentos resultan "torpes" porque hasta ahora los que hicieron explotar ciertos objetivos alemanes fueron los ucranianos, en referencia a los gasoductos Nord Stream. "¿Acaso cerraron al menos uno de los consulados generales de Ucrania en su territorio en pleno proceso judicial? No lo hicieron. ¿Cerraron algunos de los centros culturales ucranianos? No", manifestó.
Dron de procedencia no identificada
El 5 de agosto fue hallado un dron con un explosivo en el aeropuerto de Leipzig. El diario alemán Bild reportó que había sido encontrado en las inmediaciones de un avión de carga ucraniano. Además, se informó que un avión de carga de DHL chocó en esas mismas fechas contra lo que se presume era otro dron en el espacio aéreo de la zona. El incidente fue vinculado por las autoridades alemanas a los servicios de inteligencia rusos, sin presentar pruebas concluyentes.
Mientras la investigación estaba abierta, el 24 de agosto, el Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) comunicó que Alemania no descartaba una "huella ucraniana" en el incidente, aunque esta pista la investigaba de modo no oficial.
Reacción de Rusia
Moscú rechazó rotundamente las acusaciones de Berlín y prometió una respuesta, haciendo hincapié en la falta de pruebas creíbles. La Cancillería rusa tachó el incidente de pretexto para cerrar dichas instituciones rusas en suelo alemán.
El presidente ruso, Vladímir Putin, también manifestó, durante la rueda de prensa tras la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, que las decisiones de Alemania ante el incidente reflejan, sobre todo, la situación interna del país, así como la "falta de confianza" de los ciudadanos alemanes en su canciller.