La industria alemana se debilita debido a la negativa a importar gas ruso, afirmó este viernes en X el enviado especial de la Presidencia de Rusia y director general del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev.
"Sin gas ruso, no hay industria alemana", declaró, comentando la reciente publicación de la líder del partido opositor Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel.
Esta misma jornada, Weidel reaccionó en X a las noticias de que la compañía siderúrgica ArcelorMittal cerrará sus fábricas en la ciudad de Duisburgo.
"Nuevo golpe para la industria alemana: ArcelorMittal cierra plantas en Duisburgo y dos tercios de la plantilla se ven afectados. La coalición negro-roja y Von der Leyen están arruinando a nuestro país con su política de 'transformación verde'. ¡Pondremos fin a esta locura!", expresó.
El canciller alemán, Friedrich Merz, admitió en julio en una entrevista con el medio ZDF que Europa se encuentra en una situación difícil debido a distintos factores, destacando que uno de ellos es la crisis energética provocada por la falta de gas ruso.
- La Unión Europea sustituyó el gas ruso barato, base de su industria, por otras fuentes, entre ellas el gas natural licuado estadounidense, mucho más caro.
- La actual escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas, lo que ha encarecido aún más la energía en la UE, ha presionado a hogares y empresas, ha provocado cierres industriales, despidos y un progresivo debilitamiento económico.
- En septiembre de 2022, los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que conectan Rusia con Alemania, quedaron fuera de funcionamiento tras una explosión que causó grandes fugas de gas en el mar Báltico. Moscú calificó el suceso de sabotaje, mientras que los gobiernos de Dinamarca, Alemania y Suecia se negaron a divulgar los resultados de su investigación.
- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, indicó en octubre del año pasado que la renuncia a la energía rusa había provocado una cadena de efectos negativos para la economía en Europa, como la caída de la facturación industrial, el aumento de los precios del petróleo y el gas transoceánicos, y la pérdida de competitividad de los productos y la economía europeos en su conjunto.


