Varios servicios de inteligencia europeos pronostican que el potencial de movilización de Ucrania se agotará en el plazo de un año, ha declarado este viernes el director del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR, por sus siglas en ruso), Serguéi Naryshkin, en la reunión de jefes de órganos de seguridad y servicios de inteligencia de los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
"Según los pronósticos de una serie de inteligencias europeas, el potencial de movilización del Ejército ucraniano se agotará en la práctica en el plazo de un año", afirmó Naryshkin.
El funcionario añadió que "para ese caso, existe un plan B europeo", que consiste en la militarización de la propia Europa, lo que, a su vez, configura una situación "paradójica", que comparó con la llamada "trampa de Tucídides".
La trampa de Tucídides describe un escenario en el que dos gigantes políticos que compiten por poder e influencia inevitablemente acaban chocando en una confrontación sin concesiones, incluso si esa confrontación solo les promete un desgaste mutuo. Con esa referencia, Naryshkin enmarcó el curso del conflicto como una dinámica de escalada estructural.
Por último, el jefe de la inteligencia exterior rusa sostuvo que la OTAN está interesada en prolongar el conflicto en Ucrania "para limitar el potencial de Rusia", y calificó esa evaluación como una confesión implícita.


