La cumbre internacional sobre el espacio convocada por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, no está transcurriendo según lo planificado, según revelaron a Politico seis fuentes conocedoras de los preparativos, bajo condición de anonimato. El evento, que se celebrará el próximo miércoles y jueves en París, aspira a reunir a unas 120 delegaciones internacionales, entre las que se prevé la asistencia de altos funcionarios chinos.
El foro arrastra múltiples contratiempos, entre los que destaca el plantón de última hora de los gigantes aeroespaciales estadounidenses SpaceX y Blue Origin, forzado por las presiones de la Administración Trump. A esto se suman críticas internas por una preocupante falta de coordinación, objetivos difusos y retrasos sistemáticos en el envío de las invitaciones.
Organización e invitaciones:
Seis participantes calificaron la cumbre a Politico como mal coordinada, con metas poco claras y logística deficiente. Las invitaciones se enviaron durante el verano y algunas aún se cursaban el viernes, mientras las negociaciones de declaraciones finales ya habían comenzado. La lista de invitados dejó fuera a actores claves, según los críticos.
La asesora de Macron a cargo de la cumbre, Claire Vernet-Garnier, dejó su puesto un mes antes del evento. "Ha sido mal gestionada, es la peor cumbre organizada por Macron que he visto", declaró un funcionario.
Críticas y tensiones con EE.UU.:
Un alto experto afirmó que la cumbre "está retrasada, no se ha coordinado con los grandes actores europeos y no está claro su objetivo", y agregó que la presión de la Casa Blanca evidencia fallos diplomáticos.
Otro funcionario señaló que la cita solo servirá para que el Elíseo intente mostrar a Francia como un actor relevante en el espacio, "incluso si sus recursos y estrategia no avanzan el mismo ritmo", permitiendo maniobras geopolíticas menores sin abordar los problemas reales de financiación y capacidades de Europa. Asimismo, calificó la logística de la cumbre como caótica y de "último minuto".
Las cancelaciones, impulsadas bajo la presión de la Administración Trump, se producen en medio de profundas fricciones bilaterales en política espacial, explica Politico. Washington mantiene una campaña de presión contra la futura Ley del Espacio de la Unión Europea, que considera un intento de imponer reglas europeas a sus corporaciones. Al mismo tiempo, la iniciativa francoalemana para asignar más frecuencias de satélites móviles a operadores europeos ha enfurecido a Estados Unidos, al chocar con los intereses de sus propios proveedores de conectividad.
Expectativas y perspectiva del sector:
- Funcionarios europeos esperan que el evento impulse el perfil del sector espacial en la región. El primer ministro Lecornu destacó que hay mucho en juego ante las amenazas a la política espacial europea.
- Un alto ejecutivo de una empresa satelital, en anonimato, afirmó que el intento europeo de regular el acceso a órbita y espectro choca con la estrategia de dominio de SpaceX. "No es sorprendente que Europa quiera centrarse en esto, y no es sorprendente que EE.UU. responda con un boicot", agregó.


