La economía alemana está de facto quebrada y no podrá sostener sus compromisos europeos, afirmó la copresidenta de Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel.
"Alemania está de facto en bancarrota. Alemania está quebrada. Y eso no se les dice", declaró la política opositora ante los periodistas.
Weidel instó a "poner las cartas sobre la mesa" y "exponer las cifras", porque "todo esto ya no es financiable", y mencionó que "Francia también está quebrada". "¿Quién se supone que va a pagar todo este espectáculo en la Unión Europea? Pronto ya no podremos hacerlo, porque solo los intereses se nos han disparado por las nubes", añadió.
Weidel responsabilizó de esa situación a lo que calificó de "una política completamente irresponsable e insensata contra el propio país", y advirtió que se tendrá que "congelarlo todo", sin especificar plazos ni detallar medidas concretas.
"Un resultado histórico"
Sus declaraciones se produjeron un día después de la abrumadora victoria de la AfD en las elecciones en el estado de Sajonia-Anhalt, que fueron solo el punto de partida de una intensa campaña electoral que continuará con comicios en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental el 20 de septiembre.
La AfD logró un resultado récord de más del 43 %. "Este es un resultado histórico", declaró Weidel el domingo. "Estamos arrasando aquí, vamos a arrasar en toda Alemania Oriental, y también a nivel federal", subrayó, añadió que, según sus estimaciones, su partido debería alcanzar el 40 % a nivel nacional. "Y lo lograremos en muy poco tiempo, porque cada vez más personas confían en nosotros, porque quieren un cambio político y porque, sencillamente, ya no quieren que les tomen el pelo", manifestó, y enfatizó que "la CDU [Unión Demócrata Cristiana] seguirá perdiendo terreno".
Los resultados podrían marcar una tendencia con importantes consecuencias tanto para la coalición gobernante como para el canciller Friedrich Merz.


