Calcetines, ropa nueva, comida fresca, regalos y hasta servicios de pedicura estuvieron entre las prioridades de los marineros estadounidenses durante su escala en la ciudad turística tailandesa de Pattaya, tras casi nueve meses a bordo.
Muchos de los tripulantes del portaviones USS Abraham Lincoln se dirigieron primero a restaurantes y centros comerciales, donde disfrutaron de comida tailandesa y su reencuentro con productos cotidianos que escaseaban a bordo, recoge The Guardian y The New York Times.
Sin embargo, el entusiasmo fue menor con sectores de la vida nocturna, como bares, clubes y negocios vinculados al comercio sexual, que esperaban una afluencia mucho mayor. Algunos propietarios manifestaron su decepción por la escasa presencia de los militares. Trabajadores del sector dijeron que los visitantes estadounidenses se mostraron cautelosos al relacionarse con las mujeres de los bares, generando un impacto un tanto desigual, según The Washington Post.
La visita de cerca de 5.000 tripulantes del USS Abraham Lincoln y sus buques de escolta impulsó el comercio local. Una tienda de American Eagle elevó sus ventas diarias de unos 70.000 a 200.000 baht (aproximadamente de 2.100 a 6.000 dólares), mientras que establecimientos como Nike, Victoria’s Secret y Starbucks también registraron un aumento de clientes, de acuerdo con Thai Examiner.
En vísperas del atraque, la Policía tailandesa intensificó los controles contra la prostitución y detuvo a entre 40 y 50 personas, informó The Nation Thailand. Además, zonas de vida nocturna como Soi 6 quedaron fuera de los límites fijados para los militares, junto con establecimientos de cannabis, ciertas farmacias y actividades acuáticas consideradas de riesgo, según Khaosod English y Thai PBS World.
Estas restricciones pudieron contribuir a que la demanda se concentrara en las tiendas y los restaurantes.
Despliegue prolongado
El Lincoln inició su regreso a casa después de un despliegue prolongado en Oriente Medio, en medio de la guerra de Estados Unidos contra Irán. El portaviones salió de San Diego el 21 de noviembre de 2025 y su tripulación esperaba inicialmente un despliegue de seis meses. Según la Armada, el buque solo realizó una escala en Guam a mediados de diciembre y, posteriormente, permaneció más de 250 días consecutivos en el mar, lo que supone un periodo récord para un portaviones sin una escala en puerto.
Con el pasar de los meses en el mar, desde el USS Abraham Lincoln surgieron reportes sobre las precarias condiciones que reinan en el interior del barco, incluida la escasez de insumos básicos y el deterioro de la salud mental de la tripulación.
- Por su parte, el presidente de EE.UU., Donald Trump restó importancia a las quejas, mientras que el titular interino de la Marina informó que el Lincoln regresará pronto a casa como parte de una rotación programada y será reemplazado por el USS George Washington.


