Después de su breve estadía en Colombia y Ecuador, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se encuentra en Perú con el objetivo declarado de fortalecer las relaciones con el flamante Gobierno de la conservadora Keiko Fujimori, pero con prioridades que apuntan a dos flancos: presencia militar y pulso contra China.
La víspera, Rubio reiteró la entrada de Perú al llamado Escudo de las Américas, una iniciativa de EE.UU. para alinear a los gobiernos conservadores de la región en su agenda de seguridad, con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico. En julio, cuando aún no había asumido el cargo, Fujimori se mostró dispuesta a adherirse al cónclave.
La jugada no es gratuita ni ha sido recibida con beneplácito por todos los peruanos. El miércoles, organizaciones sociales salieron a las calles para manifestarse en contra del ingreso de Perú a esa alianza, por considerarla lesiva a la soberanía nacional, mientras Washington mantiene sus presiones para debilitar la cooperación del país andino con China, su principal socio comercial por más de una década.
🪧🇵🇪"FUERA YANQUIS": Protestan en Perú contra la visita de Marco Rubio
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Colectivos de izquierda marcharon este miércoles por Lima, la capital de Perú, para expresar su repudio por la visita al país del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. pic.twitter.com/YVRZ5GdB0H
"Los proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino pasan por alto los marcos legales de Perú y amenazan la transparencia y la seguridad de los datos", aseveró Rubio en una columna publicada el martes en El Comercio. El artículo ya es una declaración de intenciones sobre la agenda que domina la estadía del funcionario en Lima.
Escudo y espada
De acuerdo al itinerario previsto, Rubio se reunirá este jueves con representantes de la embajada estadounidense en Lima, luego con el canciller peruano, Carlos Espá, y después sostendrá un encuentro con la mandataria. Su gira finalizará con un evento junto a la cámara de comercio.
Más allá de las fotos y el protocolo de rigor, la prensa peruana anticipa que habrá importantes anuncios en materia de Defensa, una vez que se concrete la adhesión de Perú al Escudo de las Américas. La expectativa se centra en el hecho de que Fujimori llegó a la presidencia con el reto de un plan de seguridad para frenar el auge delictivo en la nación andina, y Rubio ya dejó claro que Washington quiere "colaborar" en ese ámbito.
#LoÚltimo Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, llegó al Perú
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Sin embargo, Washington pretende colaborar en solitario y, para ello, podría ejercer presiones —en un menú que contempla desde los aranceles hasta las visas— que se extiendan al ámbito comercial. Antes de su visita, el funcionario estadounidense atacó directamente la cooperación de Perú con otras naciones, "especialmente China", país al que acusó de hacer "promesas que esconden sus prácticas predatorias".
Ante ello, Pekín respondió con contundencia. El miércoles, la embajada china rechazó los dichos del secretario de Estado de la Administración de Donald Trump, al destacar que el país asiático "nunca ha actuado con cálculos geopolíticos, nunca ha interferido en los asuntos internos de otros países y nunca ha exigido a otros países que tomen partido o elijan un bando".
"El hemisferio occidental no es el 'patio trasero' de nadie. Los países de América Latina tienen el derecho soberano de elegir libremente a sus socios y de desarrollar una cooperación exterior partiendo de sus propios intereses nacionales. La cooperación entre China y América Latina no está dirigida contra terceros y tampoco debe estar sujeta a interferencias de terceros", añadió China.
Acuerdos, presiones y sigilo
Un reporte de la agencia EFE destaca que en sustrato de las negociaciones está aún la huella de recientes polémicas, como la opacidad del contrato suscrito con EE.UU. para la adquisición de un lote de aviones F-16 Block 70, que puso contra la pared a ministros y al endeble Gobierno que precedió a Fujimori por las presiones de Washington.
Además, ya corre el plazo para el contrato de 3.000 millones de dólares para modernizar la base naval del Callao, la más importante de la Marina de Guerra de Perú, con capital estadounidense. Asimismo, previo a la reunión de este jueves, Lima y Washington firmaron un acuerdo sobre Inteligencia Artificial (IA) que le pone un 'palo en la rueda' a los sistemas de países "extrahemisféricos" como China.


