Varios aviones militares de Estados Unidos resultaron dañados en los ataques iraníes lanzados esta semana contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, según declaró un funcionario estadounidense, citado por Reuters.
De acuerdo con el funcionario, que habló bajo la condición de anonimato, entre los aparatos afectados figura un avión A-10 Thunderbolt II, conocido como Warthog, que perdió un ala, mientras que alrededor de ocho cazas F-15 sufrieron daños leves y ya volvieron al servicio.
Según la misma fuente, el ataque obligó a las fuerzas estadounidenses a disparar unos 30 interceptores Patriot para intentar neutralizar los misiles, en medio de una preocupación cada vez mayor por el desgaste de las reservas estadounidenses de interceptores de defensa aérea y otros misiles.
Este ataque de Teherán llegó tras el anuncio de Washington de haber golpeado cinco petroleros iraníes. A su vez, Washington justificó esa operación al sostener que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) había apuntado en dos ocasiones con misiles balísticos contra un buque de guerra de la Armada estadounidense durante los dos días anteriores.
Paralelamente, Reuters recuerda que, de acuerdo con estimaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, cerca del 65 % de los interceptores Patriot estadounidenses se habrían consumido entre febrero y julio, dejando menos de 850 disponibles, en comparación con los 2.330 que había antes del inicio de la guerra contra la República Islámica de Irán.
Al mismo tiempo, se señala que el balance humano también sigue al alza: desde febrero han muerto 18 militares estadounidenses y más de 800 militares han resultado heridos.


