La euroburocracia se da cuenta de que la política europeísta de la actual presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tiene poca aprobación en un pilar de la integración comunitaria como lo es Francia, revela un artículo publicado en la edición europea de Político.
"Nunca he visto a Francia tan mal dispuesta hacia la UE como ahora", confesó al medio un funcionario de la Unión. Señaló a continuación "los dos grandes fantasmas" que provocan el repudio de la población gala: "Bruselas y los migrantes".