Durante los primeros dos años de la presidencia de Claudia Sheinbaum, las autoridades mexicanas han detenido a 111 funcionarios que están acusados de vínculos con el crimen organizado, reveló el diario El Universal.
Según el reporte, que fue realizado con base en estadísticas oficiales, la persecución a los narcopolíticos es uno de los principales logros en materia de seguridad que se ha alcanzado gracias a una estrategia denominada 'Operación Enjambre', que investiga la infiltración delictiva en municipios y alcaldías de todo el país, sin distinción de partidos políticos.
Entre las personas detenidas destacan los 14 presidentes y expresidentes municipales que han sido procesados o encarcelados desde que Sheinbaum comenzó a gobernar el 1 de octubre de 2024.
De ellos, seis pertenecen a la coalición opositora que forman los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y Revolución Democrática (PRD); en tanto que cuatro militaban en el bloque oficialista que encabeza el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Otros tres eran del Movimiento Ciudadano, y uno más, de un partido local.
Saldo criminal
El resto de las personas detenidas trabajaban como directores de seguridad pública municipal y policías locales, entre otros cargos; o eran funcionarios públicos de menores rangos acusados de operar para las organizaciones criminales en los ayuntamientos.
Se les vincula principalmente con la Familia Michoacana y el Cártel de Sinaloa y se les imputan delitos de protección a organizaciones que cometen extorsiones, secuestros, robo de combustible y de transportes de carga. Hasta el momento, ya hubo 20 condenas firmes.
Entre los casos más resonantes se encuentran las detenciones de María Elena Martínez Robles, exalcaldesa de Amanalco (Estado de México); y los exalcaldes Isaac Rodríguez Ochoa (Esperanza, Puebla); Ramiro González (San Nicolás Buenos Aires, Puebla); Irving Sánchez Zavala (Yecapixtla, Morelos); y Ari Patrick Mendiola Mondragón (Almoloya de Alquisiras, Estado de México).


