El presidente ruso, Vladímir Putin, subrayó durante la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi que el sistema unipolar de relaciones internacionales se está quedando atrás y que el equilibrio de fuerzas se desplaza hacia los nuevos centros de crecimiento en el Sur Global y Oriente.
Según el mandatario, la formación de un mundo multipolar choca con la resistencia de quienes siguen pensando "en términos coloniales", dividen el planeta entre "un jardín floreciente y una jungla salvaje" y pretenden vivir a costa de otros.
"No están dispuestos a aceptar la realidad cambiante y tratan por todos los medios de contener a los competidores en crecimiento", declaró Putin. Entre las herramientas que usan para lograr este objetivo, el presidente ruso mencionó las guerras arancelarias, las sanciones ilegítimas, el dictado económico, el chantaje, la injerencia en los asuntos internos y el uso de la fuerza.
El jefe de Estado señaló que estas acciones reactivan antiguos focos de tensión, provocan nuevos conflictos y debilitan el sistema de las relaciones internacionales.
En este contexto, defendió el fortalecimiento del papel central de la ONU y propuso "ampliar su Consejo de Seguridad para que cuente con mayor representación de Asia, África y América Latina".
- Desde su vuelta a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha lanzado una 'guerra arancelaria' contra múltiples países del mundo bajo pretexto de que ha llegado la hora de la "independencia económica de EE.UU.", arremetiendo contra las naciones extranjeras que "saquearon y expoliaron" a EE.UU. durante décadas.
- A su vez, el Tribunal Supremo de EE.UU. anuló en febrero pasado la aplicación de los aranceles globales anunciados por el mandatario el año anterior, considerando ilegales los fundamentos con los que se impusieron.
- Pese a ello, la Administración Trump continuó con su política de tarifas, afinando nuevas estrategias. En particular, a finales del julio, la Administración Trump anunció la entrada de vigor de un nuevo arancel de entre 10 % y 12,5 % dirigido a las mercancías de 60 economías que, según Washington, no han combatido suficientemente el trabajo forzado. Se afirma que la decisión tiene como propósitos "combatir el trabajo forzado en las cadenas de suministro globales", "proteger a los trabajadores [locales] con el liderazgo estadounidense" y tomar "medidas enérgicas contra las prácticas comerciales más desleales".


