Un total de 25 matemáticos galardonados con la Medalla Fields, considerada el 'Nobel de las Matemáticas', encabezan un manifiesto en respuesta a la polémica desatada después de que OpenAI anunciara que un sistema experimental de inteligencia artificial logró en apenas 88 horas resolver un problema matemático que llevaba alrededor de 90 años sin respuesta: las ecuaciones de Navier-Stokes.
"El afán de las empresas de IA por resolver problemas matemáticos como referencia resulta perjudicial para la ciencia matemática y para su comunidad", reza el comunicado, subrayando que los objetivos de estas compañías tecnológicas y los de la comunidad matemática "están gravemente desalineados".
El manifiesto sostiene que resolver problemas famosos siempre ha sido signo de nuevas perspectivas y métodos interesantes, estudiados por la comunidad a través de un largo proceso de charlas, discusiones y simplificaciones. Sin embargo, alerta que "la producción masiva a ritmo cada vez más rápido de declaraciones 'verdadero/falso' podría destruir terreno fértil en lugar de dar vida a nuevas ideas".
Los firmantes señalan que estas soluciones "a menudo se anuncian con prisa, sin dejar tiempo para una redacción adecuada, el aislamiento de nuevos métodos e ideas, y ni citando trabajo previo relevante de otros autores", lo que plantea severas cuestiones de atribución y plagio.
"Estamos presenciando una amenaza generalizada para el trabajo intelectual, con desalineación entre el resultado del uso de la IA y su propósito inicial", advierten los matemáticos. Explican que en muchos campos los años de formación han servido no solo para producir una respuesta final, sino también para desarrollar comprensión y la capacidad de formular nuevas preguntas e ideas, pero que con la IA "estos objetivos dejan de alinearse".
Si bien los científicos reconocen que la inteligencia artificial "ofrece el potencial de mejorar y acelerar el estudio y la comprensión matemática genuina", advierten que "si estos cambios finalmente son beneficiosos o tienen un efecto destructivo dependerá en gran parte de las decisiones de quienes controlan esta nueva tecnología".
El manifiesto concluye que tales problemas "deben abordarse con urgencia, tanto en la comunidad matemática, como por parte de las empresas que desarrollan estas tecnologías y, más ampliamente, por una sociedad que enfrentará problemas similares en muchas otras formas de trabajo intelectual".


