La actual escalada en Yemen es consecuencia de la desestabilización en el golfo Pérsico, lo que acarreará graves consecuencias para la economía mundial, afirmó este domingo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
"Cuando comenzaron a lanzar ataques contra Irán, el presidente [de Rusia, Vladímir] Putin dijo en repetidas ocasiones que acciones semejantes, no provocadas, podían conducir a la desestabilización de toda la región. Las consecuencias de ello las estamos viendo ahora. Y no se trata solo de las consecuencias que estamos viendo, sino de otras que vendrán después y que, por ahora, son difíciles de calcular para la economía mundial. Será algo muy serio para todos, y serio en sentido negativo", señaló.
En su análisis, Peskov observó que, por ahora, la situación está "desestabilizada del modo más grave" y "entraña el riesgo de una escalada considerable", por lo que -subrayó- "lo principal ahora es estabilizarla".
Mientras, Moscú seguirá de cerca lo que ocurra en el país, señaló el portavoz.
"Veamos cómo evolucionará la situación", resumió.
- La escalada entre Arabia Sadita y el movimiento de los hutíes comenzó en julio y supuso, en la práctica, el fin de la frágil tregua que había congelado las líneas del frente en Yemen desde 2022. Los hutíes aumentaron la presión sobre Arabia Saudita y ampliaron sus acciones contra objetivos vinculados al país, mientras Riad intensificaba sus operaciones militares en Yemen.
- Esta semana, los hutíes tomaron la ciudad portuaria de Moka, en la costa occidental de Yemen, y continúan avanzando hacia localidades occidentales, tomando territorios que anteriormente estaban en manos de las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita. La toma de la ciudad refuerza el control del movimiento sobre una importante arteria marítima, el estrecho de Bab el Mandeb, que se conecta con el canal de Suez a través del mar Rojo y es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, clave para el transporte de petróleo y mercancías entre Europa y Asia.