Mitch McConnell, senador republicano por Kentucky de 84 años, podría volver este lunes a sus funciones tras meses de ausencia, según medios locales.
El exlíder republicano del Senado no ha aparecido en la cámara durante casi tres meses, una ausencia que —ante la falta de explicaciones por parte de su oficina— aireó especulaciones e incluso motivó la colocación de carteles de broma con su imagen por las calles de Kentucky. Finalmente, resultó que el senador había sido hospitalizado a mediados de junio a causa de una caída y una neumonía leve. Como destaca Fox News, la ausencia del republicano se ha hecho notar en el Senado, ya que el partido tiene la mayoría por un estrecho margen.
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El pasado 6 de septiembre, McConnell publicó un mensaje, en el que anunciaba que le habían dado de alta del centro de rehabilitación, después de lo cual planeaba colaborar con su equipo en asuntos importantes del Senado desde casa.
El regreso de McConnell coincide con un debate que preocupa a parte de la sociedad norteamericana vinculado al el envejecimiento de sus respresentantes. De hecho, durante la actual legislatura del Senado de EE.UU. (que empezó el 3 de enero de 2023 y terminará el 3 de enero de 2025) ya murieron seis legisladores, incluido el republicano Lindsey Graham. Por su parte, el senador más anciano del Congreso es Chuck Grassley, quien tiene 92 años.
Además, la edad media de los trabajadores estadounidenses, que es de 42 años, difiere notablemente de los 58 años en la Cámara de Representantes (la cámara baja del Congreso) y los 65 en el Senado.
En ese sentido, ocho de cada diez estadounidenses apoyan establecer límites de edad y de mandato para los miembros del Congreso, según una encuesta de los medios NPR, PBS News y el centro de investigación de encuestas Marist Poll, realizada en abril de este año. Paralelamente, una investigación de ActiVote, realizada en diciembre de 2025, mostró que el 88 % de los estadounidenses apoya la fijación de límites de edad. Entre ellos, el 42 % cree que se necesita introducir pruebas cognitivas para los funcionarios federales tras alcanzar cierta edad, mientras que el 39 % piensa que 75 años debe convertirse en la edad de retiro.