El jefe interino del Ministerio de Defensa de Irán, el general de brigada Mayid Ibn al-Reda, afirmó que Teherán no concede ningún valor a las amenazas de sus enemigos, que —recalcó— "no tienen ningún valor operativo", informó la agencia estatal IRNA.
"Con Irán no se debe hablar mediante amenazas", advirtió Ibn al-Reda, señalando que la insistencia del adversario en repetir advertencias demuestra, en su opinión, la "parálisis" de sus servicios de inteligencia y de análisis.
Según el funcionario, estas amenazas constituyen "más un mensaje o declaración política que una advertencia respaldada por una capacidad militar real".
El responsable iraní añadió que la República Islámica "nunca ha sido ni será una amenaza para los países vecinos y los pueblos de la región" y aseguró que el país está plenamente preparado para hacer frente a posibles amenazas con sus propios recursos.


